Desde sus agradables colores y materiales, donde destacan los acabados en cálida madera, hasta el trato. Todo en Le nid invita a sentirte a gusto.

 

El nido como símbolo del hogar. Haizea Pérez Berciano no eligió por casualidad el nombre de su proyecto más personal: Le nid. Las bonitas golondrinas que habitan sobre el mostrador dan fe de ello. Entrar en Le nid es igual a sentirte cómoda, mimada. Desde sus agradables colores y materiales, donde destacan acabados en cálida madera, hasta el trato. Todo lo que hay en Le nid invita a sentirse a gusto. “No nos gusta perseguir a las personas que entran, queremos que quien decida cruzar nuestra puerta se sienta libre de tocar, mirar, oler, escuchar, ser escuchado, preguntar, o no hacerlo. En definitiva, tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti. Eso nos han enseñado en casa y lo aplicamos día a día”.

Titulada en Ingeniería Técnica, Haizea tenía claro que lo suyo era el escaparatismo y el visual merchandising. Tras formarse en estas disciplinas se animó a dar forma a su proyecto: una tienda que ofreciera ropa y complementos de calidad para el día a día, de esa que no cuesta coger por la mañana del armario, con un estilo muy del norte, simple pero con gusto, y a un precio razonable. Así nació hace ya cuatro años Le nid, con el objetivo de crear un espacio en el que la gente sintiera calma, curiosidad, satisfacción, mimo, atención. En cuanto a los complementos, ofrece marcas de pequeños diseñadores con la idea de contar con productos exclusivos, “hechos con mimo” y con etiqueta handmade.

Y LLEGÓ ANI Le nid ha ido evolucionando al igual que la vida de Haizea también ha cambiado. Y es que cuando nació su hija Ani decidió hacer sitio a la ropa para niños. “Me costaba encontrar en Donostia pequeños comercios que ofrecieran ropa y complementos de calidad para mi hija, y a precios que yo me pudiera permitir, y pensé que no sería la única en tener ese problema. Mi pareja Peru y yo cogimos papel y boli, y después de reorganizar la tienda y renunciar a mi súper mostrador, hicimos sitio al mundo del textil infantil”. El resultado es ropa infantil de tres meses a tres años hecha en Portugal. Se trata de prendas realizadas a base de algodón orgánico, respetuosas con el medio ambiente y por tanto con el futuro de nuestros hijos. También tiene complementos para niños realizados también en algodón orgánico, bambú y madera de Copenhague, perfectos para hacer un detalle. Otro de los cambios que trajo consigo Ani es la incorporación al negocio de su hermana Helena, lo que le permite conciliar trabajo y familia.

Con una ubicación inmejorable en pleno centro de Donostia, Le nid se ha convertido en un multiespacio donde poder encontrar el pantalón cómodo y estiloso para ir a trabajar, la joya especial para regalar a una amiga, esa ropita de estilo nórdico para los txikis o un bonito detalle para un recién nacido.