La arquitectura sostenible permite que los espacios que habitamos nos hagan sentir bien

El término danés hygge, basado en disfrutar de las pequeñas cosas de la vida como leer un libro, la palabra sueca lagom que no existe en otro idioma y que engloba el feliz estilo de vida escandinavo, o el concepto nesting que apuesta por pasar más tiempo en casa para rebajar el estrés. Todos ellos tienen un denominador común: la búsqueda del bienestar. Y para sentirse bien es preciso sentirnos a gusto en nuestra propia casa. Para ello, a menudo nos rodeamos de una decoración agradable que invita al relax y el descanso. Sin embargo, en ocasiones, aun así nos sentimos sin energía. La razón puede estar en la propia organización del espacio o en los materiales que hemos incluido en nuestra casa.

Nos preocupamos de la contaminación ambiental, y es posible que tu propia casa esté más contaminada. Materiales y planteamientos artificiales generan problemas de humedad, electricidad estática o mala calidad del aire”, nos cuentan en Arkioreka. Este estudio de interiorismo, ubicado en Azpeitia, nació hace ya seis años de la mano de Maite Santos e Itziar Zabalo. Ambas son interioristas: Maite está especializada en Feng Shui e Itziar es también Arquitecta Técnica. Y las dos estudiaron geobiología.

 

Como su propio nombre indica, el equilibrio (oreka significa equilibrio) es uno de sus pilares a la hora de estructurar espacios funcionales y de diseño. Un equilibrio basado en disciplinas como el Feng Shui tradicional, la bioconstrucción y la geobiología, conceptos que propician casas sanas, donde sus habitantes se sientan bien. En definitiva, hablamos de arquitectura sostenible, donde se engloban la eficiencia energética, bioclimática, Feng Shui, geobiología, responsabilidad social y, sobre todo, la salud física psíquica y mental.

Espacios personalizados

El primer paso a la hora de encaminar un proyecto es recopilar toda la información relativa a las personas que van a vivir ahí. “Es la persona la que debe definir su espacio”, subrayan. Así, realizan proyectos personalizados, “porque cada uno exige un planteamiento propio” y de esa manera pueden ofrecer una propuesta que más se ajuste a sus necesidades.

Además de la composición del espacio, los materiales utilizados son determinantes para el bienestar de las personas que lo habitan. Es por eso que en Arkioreka apuestan por materiales transpirables, pinturas minerales, linos, algodones, lanas, madera, cerámica, etc. “No hemos inventado nada nuevo, son materiales de toda la vida”.