Lipigenia es una innovadora empresa biotecnológica, ubicada en Donostia, que analiza el estado de nuestro organismo a partir de una pequeña muestra de sangre, permitiendo ajustar los nutrientes que necesitan para mantener las células sanas. Un correcto funcionamiento celular influye en la prevención de enfermedades y en el bienestar de nuestro día a día.

Lipigenia

Nuestro organismo está compuesto por millones de células, de hecho, son la unidad funcional más básica de nuestro cuerpo. Éstas, a su vez, tienen una membrana celular que se compone de distintos ácidos grasos. Dicha capa, nos cuentan desde Lipigenia, debe estar en condiciones óptimas de fluidez y permeabilidad para que la célula cumpla debidamente sus funciones.

“Esta membrana sufre cambios en función de nuestros hábitos y recorrido vital: edad, actividad física que realizamos, dieta que seguimos, en su caso, también patologías, etc. modulan su composición. Funciona a modo de biosensor, es decir, nos indica el estado de funcionamiento en el que se encuentra el organismo y nos informa sobre aspectos como el estado de desequilibrio, que puede manifestarse en diversos síntomas: problemas de digestión, sequedad de piel, picores, sueño, fatiga, etc.”, aclaran.

Se trata de una tecnología innovadora y exclusiva en España. En lo que respecta al apartado de la investigación, cuenta con la colaboración de AZTI, el centro tecnológico experto en innovación y alimentaria. La tecnología, por su parte, ha sido diseñada en Italia, concretamente, en el Centro Nacional de Investigación de Italia (CNR).

Un análisis de sangre

Mediante una muestra de sangre se analiza la composición exacta de ácidos grasos de la membrana celular y, en base al perfil obtenido, se pautan las recomendaciones nutricionales y, en su caso, suplementación de precisión que cada uno necesita, ya que estos ácidos grasos provienen de la dieta. “Lo que analizamos son los valores de 12 ácidos grasos que debe tener la membrana celular para que funcione correctamente y, de esa manera, evitar situaciones como las inflamaciones, estrés oxidativo,… Teniendo en cuenta que la gran mayoría de enfermedades y síntomas parten de la inflamación celular, cuidar nuestras células nos permite prevenir problemas de salud”, apuntan.

La lipidómica de membrana es una tecnología que permite actuar de manera preventiva, incluso antes de que aparezcan los síntomas, además de ayudar en el diagnóstico y tratamiento de ellos. Va en la línea de las llamadas ciencias ómicas (proteómica, genómica, lipodímica,…); se dice de ellas que son el futuro y que están marcando el camino hacia la medicina personalizada.

La alimentación es la clave

Dormir mejor, reducir el estrés, mejorar el estado de la piel… Los beneficios son múltiples y la forma de obtenerlos, relativamente fácil. La clave está en la alimentación personalizada. Después de la extracción de sangre, se elabora un informe con el estudio de los 12 ácidos grasos y la proporción que presentan. Los resultados se acompañan de una recomendación nutricional que permite compensar los desequilibrios apreciados.

Pero ¿cada cuánto deberíamos hacernos el análisis? “De manera preventiva, una vez al año, ya que los glóbulos rojos que analizamos son los maduros, los que llevan 4 meses circulando por nuestro cuerpo. Ese es precisamente uno de los valores añadidos de esta tecnología”. Los resultados no sufren variaciones agudas, ya que analiza un histórico.

Acaban de impartir una ponencia en Madrid en el reconocido congreso médico de la SENMO, presentando esta novedosa herramienta, que ha sido también incluida como asignatura en la titulación Diplomado Intensivo en Nutrigenómica y Medicina Ortomolecular. Además, están a punto de inaugurar un Foro sobre lipidómica y deporte que se celebrará el próximo 8 de mayo en Donostia. Apunten porque esto promete.