Los pequeños gestos de moda son los responsables de elevar un look, los que dotan de estilo y personalidad a la persona que apuesta por ellos

Con los años, según nos vamos conociendo más, se va definiendo nuestro estilo. Me atrevería a decir que en la mayor parte de los casos apostamos por clásicos infalibles con los que nos sentimos bien, y completamos nuestro armario de temporada con piezas más especiales con las que combinarlos y jugar.

Vestir la cabeza es sin duda una declaración de intenciones, un gesto con el que no todo el mundo se atreve ni identifica, personalmente, quien viste su cabeza, más allá de protegerse del frío o del sol, me transmite seguridad y confianza en sí mismo.

Esta temporada será más fácil que nunca, porque quien más quien menos todas estamos familiarizadas con el accesorio de la temporada: la diadema.

Si hace no mucho empezamos a lucir la versión más formal del turbante en forma de diadema nudo, la diadema se consagra y se reinventa para adaptarla a nuestro día a día (aliada perfecta para esos «bad hair days») o para los estilismos de invitada más sofisticados.

El terciopelo o el satén son los tejidos que más se repiten entre los diseños que hemos podido ver tanto en las pasarelas más importantes como en el street style de sus asistentes. Varían sus dimensiones y formas; desde piezas más minimal y discretas, a maxidiademas, incluso se pueden adornar con lazos, tachuelas, perlas, plumas, red…

Se trata de una opción segura para las invitadas de esta temporada, un tocado cómodo que se puede lucir en ocasiones tanto de día como de noche. Las hemos visto con el pelo hacia atrás o con la raya en el medio, con melenas largas, bob o incluso pixie, con el pelo recogido o suelto… Hay mil maneras de lucirlas, solo tienes que probar y encontrar la tuya.

Pero si lo tuyo no es la diadema, los pasadores serán otra muy buena opción para recoger o adornar tu cabello de una forma original. Desde los clásicos de carey, ahora también personalizados con tu nombre, hasta las horquillas de perlas que nos aburriremos de ver en Instagram y Pinterest, son una buenísima solución para esos flequillos arrepentidos, para invitadas que se arreglan en casa o adornar la nuca recogiendo los pelillos sueltos de un moño alto… Tú decides si son para ti o no, y cómo usarlos, pero por falta de ideas que no sea.