Más de 1.000 millones de personas en el mundo comen todos los días utilizando palillos en lugar de los cubiertos que acostumbramos a utilizar en Occidente. Esto significa que un 20% de la población total del planeta utiliza palillos, localizada principalmente en China, Japón, Korea, Vietnam y Taiwan.

Los palillos chinos están integrados en la vida cotidiana de más de mil millones de personas. Está demostrado que el hábito de utilizar palillos para comer agudiza la inteligencia, la sensibilidad y la agilidad compaginado con una mejor capacidad de reacción y coordinación.

Creados aproximadamente hace 4.000-5.000 años en China, la primera versión de algo parecido a los palillos se utilizó en realidad para cocinar. Eran poco más que ramitas de madera que servían para remover los guisos. Aunque es difícil poner una fecha concreta, parece que no fue hasta el año 500-400 antes de Cristo que estos “palos” pasaron a utilizarse también como cubiertos para coger la comida.

Los palillos chinos, bien conocidos entre el mundo occidental como uno de los símbolos gastronómicos de la civilización oriental y patrimonio esencial de la cultura china, están integrados en la vida cotidiana de los chinos, de manera que no se pueden separar de la rutina diaria de más de mil millones de personas. La agilidad, junto con la facilidad de manejo, les hace destacar entre los cubiertos más usados de todo el mundo.

Materiales singulares

Hubo una temporada en que los palillos de plata estaban muy de moda, pues eran capaces de detectar ciertos venenos al cambiar de color y ennegrecerse como consecuencia de cierta reacción química con el sulfuro. Esto hacía que, según en qué épocas –sobre todo cuando había guerras o conflictos internos-, los monarcas y miembros de la nobleza utilizaran este tipo de palillos para evitar ser asesinados por envenenamiento.

Acompañados por el progreso en el mundo de las ciencias y por la evolución histórica, los palillos chinos que se utilizan hoy en día han desarrollado una evolución considerable con respecto a la materia prima con los que están confeccionados, pasando del tradicional bambú, a todo tipo de maderas nobles, hierro o bronce, y también materias nuevas como plásticos de diverso origen, acero inoxidable, aleaciones de aluminio, etc. Además, se les aplica una gran variedad de dibujos, imágenes y caligrafías esculpidas en el mismo palillo, lo que configura una cantidad ingente de diseños y modelos, aunque bien es cierto que los palillos más generalizados entre la población china se confeccionan todavía de madera y de bambú, seguidos por los de plástico.

Una gran hazaña

Después de los primeros intentos frustrados, la pregunta de todo el que intenta comer con palitos es, ¡¿por qué alguien puede preferir comer con palitos?! ¿No es más fácil usar una cuchara o un tenedor? En Tailandia, como en otros países del Sudeste asiático, los palitos se usan para comer fideos, pero para todas las comidas que se acompañen con arroz, se usa la cuchara. Pero en China, y todos los países donde la marea roja dejó su marca cultural, como Japón, Corea, Taiwán y Vietnam, los palitos se usan para todo tipo de comida. Sí, incluso para comer una pata de pollo, huevo duro o maní.

Después de incontables comidas con palitos, podemos decir que nuestra técnica está casi tan depurada como la de cualquier chino promedio y ya no luchamos con los granitos de arroz que antes nos parecían imposibles de agarrar. Con la práctica uno le va agarrando la mano, e incluso ahora nos resulta raro comernos una cucharada entera de arroz.