Izaro es una de las artistas vascas que más escenarios está conquistando en los últimos tiempos. La de Mallabia cuenta con una carrera corta pero exitosa y con su segundo disco, Eason, descifra y muestra un imaginario de sentimientos que le producen algunos lugares y rincones de la ciudad donostiarra.

En una entrevista decías, “la naturaleza me ha ayudado mucho a enraizar mi voz y mi música”. ¿Qué alimento de la huerta no podrías dejar de comer?

Pepino. Me encanta el pepino. Y creo que tampoco podría de dejar el buen tomate de caserío (del otro podría prescindir) y el aguacate.

¿Puedes comer con normalidad antes de un concierto o se te cierra el estómago?

Normalmente no como mucho antes de un concierto, se me cierra el estómago cuando estoy nerviosa, ¡y menos mal! porque es imposible subirse al escenario con la tripa llena.

En tus años universitarios que estuviste viviendo fuera de casa, ¿cuáles eran los platos que más cocinabas?

Pechuga de pollo pasada por pan rallado con ensalada de lechuga, tomate y cebolla. Ese era nuestro plato preferido en nuestros años de universidad. También he cocinado muchos macarrones con mantequilla y atún, pero ya no los hago casi nunca, no sé por qué. Y tortilla de patatas, claro. Esos eran los míos. Luego, el plato estrella cocinado por uno de nuestros compañeros de piso eran las lentejas, y todo lo que experimentó mientras estudiaba en el Basque Culinary Center era todo más que bienvenido. Comíamos bien y en familia.

Cuando compones canciones, ¿lo haces con comida al lado de la guitarra?

No, nunca. La verdad es que se me quita el hambre. Cuando escribo no me hace falta nada, me sobra todo.

Tu restaurante favorito.

Ufff, qué difícil. A todos los de casa nos ha encantado desde siempre el Zubiondo de Iruzubieta (Bizkaia), muy recomendable. En Donostia me gusta mucho ir al Juantxo, o al Restaurante Oriental de la calle Reyes Católicos, o al Igela, que está cerca de donde ensayamos.

¿Hay algún plato familiar que echas de menos cuando estás fuera de casa?

La cocinera estrella de mi familia ha sido siempre mi amama Eli, que ha fallecido recientemente, así que ahora mismo echo de menos todo. Creo que echaré de menos por siempre sus albóndigas con tomate y su sopa.

¿Tienes alguna especialidad cuando te encuentras improvisando entre fogones?

La verdad es que sí, hago muy buenas berenjenas rellenas.

La sociedad parece estar cada vez más concienciada en las virtudes de la alimentación vegetariana. ¿Crees que es algo real o que es simplemente una moda pasajera?

Creo que es algo muy real, y ojalá no sea una moda pasajera. Tenemos que aprender a comer sano y a producir de una manera respetuosa. La producción de alimentos actual es básicamente un delito.

¿Qué es lo más rico que has probado jamás?

Probablemente unas buenas fresas.

Un plato que te sube el ánimo.

Nesquik con cereales. Básico, lo sé (se ríe).

Lo más repugnante que has probado nunca.

Unos macarrones a la boloñesa en un avión. AS-QUE-RO-SO. No pude.