El socio número 1 nos cuenta el orgullo que siente por ser realista desde 1931. Además, descubrimos su particular historia junto al equipo de su vida

¿Edad biológica y edad realista?

Nací en Donostia hace 89 años, el año en el que dio comienzo la Liga. Sobre mi edad realista (ríe), llevo el carnet de socio en mi bolsillo desde que contaba 10 años de edad. La fecha en la que me convertí en socio de la Real: 10 de julio de 1931. Estoy a punto de cumplir 79 años como socio. ¡Cómo pasa el tiempo!

¿Qué siente al mirar su carnet y ver el número 1?

Todo es orgullo y sentimiento lo que siento por este equipo. Nunca hubiera imaginado que iba llegar a ser el primer socio de la Real, además de ir a Anoeta y de poder disfrutar de mi equipo como me gusta. El presidente, Jokin Aperribay, con el que mantengo una buena relación, vino en persona a mi casa a entregarme el nuevo carnet. Fue increíble.

¿Recuerda el momento en el que le hicieron socio?

Es un momento que recordaré toda mi vida. Lo he contado muchas veces, pero no me canso de repetirlo. Mi padre me premió con el carnet de socio cuando logré aprobar un examen de ingreso para estudiar bachillerato. Fue el mayor premio que había recibido siendo niño, lo recuerdo como si fuese ayer.

A lo largo de todos estos años, ¿ha pensado dejar de ser socio?

Jamás me lo he planteado. Es cierto que como aficionado de la Real he vivido momentos muy duros, en los que he estado enfadado y molesto con el equipo, pero siempre he seguido ahí, al pie del cañón. Siempre en lo bueno y en lo malo. Aunque hayamos vivido malos momentos, los buenos han sido más y mejores, por supuesto.

Los momentos más emotivos junto a la Real.

Con la Real he vivido momentos emocionantes, pero también duros y tristes. Los peores momentos han sido aquellos en los que hemos descendido; cuando llamaban a la Real el equipo ascensor. Y los buenos, siempre que hemos subido y las ligas, por supuesto. Sobre todo, recuerdo el último año que subimos, fue muy emocionante, además del logro de las dos ligas. Si tuviera que elegir me quedo con la primera, con ese golazo de Zamora.

¿Recuerda qué hacía cuando metió el gol Zamora en Gijón?

Era un 26 de abril. Lo recuerdo como si fuera ayer. No tuve la oportunidad de viajar y poder verlo en directo, pero en realidad lo celebré como si estuviera allí. Yo estaba paseando por el paseo del Árbol de Gernika, acompañado por el Obispo de aquel entonces y del dueño del bar de la Real. Lo íbamos escuchando por la radio y en el momento que Zamora marcó el gol, los tres nos pusimos a gritar y a dar saltos de alegría.

Cuénteme alguna anécdota.

Tengo muchos recuerdos y anécdotas. Pero, sinceramente, lo que más me gustaría sería asistir a la inauguración del nuevo estadio de la Real. Sería un sueño. La anécdota más reciente y emotiva que recuerdo es la vivida hace muy poquito con Xabi Prieto. En el partido anterior a su despedida como jugador y como capitán, Xabi Prieto tuvo el detalle de subir a mi palco y darme su camiseta, la cual la firmó en ese momento, delante de mí.