Las predicciones respecto al tiempo que vamos a tener en verano no son muy halagüeñas. Debemos aceptar que esto no es Mallorca. ¿Vamos a dejar que la lluvia nos frene? Por supuesto que no.

1. Con lluvia y a lo loco. Los días de lluvia son perfectos para ir de compras. Haz una primera criba seleccionando las cosas que te gustan y teniendo en cuenta tu fondo de armario. Piensa en lo que realmente necesitas y acertarás.

2. Atemporal, gracias. Hasta hace unos años las campañas de moda estaban bastante marcadas por las estaciones, pero cada vez tiene más fuerza el entretiempo. Se trata de prendas atemporales que nos solucionan esos días tontos en los que parece que estamos en verano y en invierno, todo al mismo tiempo. Un guardapolvos es ideal para todo el año, por su finura y su estilo oversize que nos permite superponerlo a un abrigo cuando hace más frío, o llevarlo sobre una camisa.

3. No al monocromatismo. Aunque todo lo que nos rodee sea gris, debemos permitirnos algo de color. Para las más discretas, recomiendo bolsos, fulares, complementos y bisuterías que tengan algún color suave y alegre. Salir del monocromatismo del gris y sustituirlo por algo de color está comprobado que es para vista tan beneficioso como la vitamina C para el cuerpo.

4Blanca como la leche. Si a estas altura del año sigues sin conseguir ese ansiado y favorecedor bronceado, gorras, cintas para el pelo o turbantes serán tus aliados.

5. Aceptarlo es el primer paso. A veces no podemos evitar instalarnos en la queja. Disfrutemos lo que tenemos, saquemos nuestras mejores sonrisas, preparemos las ganas y que salga el sol por donde quiera.