Una vez digerido el abrumador éxito de Handia, Eneko Sagardoy vive un momento ilusionante plagado de “bonitos proyectos”. Acaba de incorporarse al rodaje de Soinujolearen semea, basada en la obra de Bernardo Atxaga y bajo la dirección de Fernando Bernués

En una entrevista decía que “el arte tiene que revelarte cosas constantemente”, ¿le sucede lo mismo con la comida?

No tanto. No tengo especial interés en descubrir nuevos mundos en la cocina. Es verdad que cuando algo me sorprende cuando estoy en una mesa, sin duda es emocionante. La comida me tiene que gustar constantemente.

¿Come diferente cuando está estudiando un nuevo personaje, se adapta a sus gustos?

Para nada. En un proceso de creación de personaje cambio la dieta si el personaje me exige un cambio físico importante. Suelo evitar las comidas pesadas antes de trabajar, pero nada más.

Como Miguel Joaquín Eleizegi, (el Gigante de Altzo) ¿es de devorar la comida o prefiere comer despacio?

Yo soy más de devorar la comida. Como muy rápido, demasiado rápido. Comer despacio me pone nervioso. A no ser que haya una conversación muy interesante y me olvide de comer.

¿Antes de actuar, un buen desayuno o mejor el estómago vacío?

Siempre bien desayunado.

¿En qué ha cambiado el éxito de Handia la vida Eneko Sagardoy?

Me conocen más por la calle y me están llegando proyectos muy bonitos. Pero en lo importante de la vida, todo sigue parecido. Con más ilusión, claro está.

¿Qué comida echa más de menos cuando está lejos de Euskadi?

El queso de Idiazabal.

¿Se considera bueno improvisando entre fogones? ¿Cuál es su especialidad?

No… soy muy básico. Me encantan mis amigos que cocinan con lo que tienen a mano y consiguen crear platos de revista. Mi especialidad es que se me rompan la yemas cuando hago huevos fritos.

¿Es de los que publica en redes sociales fotos de sus platos favoritos?

Creo que nunca lo he hecho. Cuando fui a ENEKO, el nuevo restaurante de Atxa, me acuerdo de que saqué fotos y videos, era increíble, pero los guardo para mí.

¿Qué es lo más raro que ha probado y dónde?

Una gelatina de Gin Tonic en el restaurante Bascook de Bilbao.

Algo a lo que nunca diga no.

Jamón, queso y vino.

Supongamos que ha tenido un mal día, ¿qué plato le sube el ánimo?

Un taco de pollo y verduras que hacen en Jai Berri (Durango), con mucho queso.

Su restaurante favorito para comer.

El Kuma de Bilbao, solo he estado una vez, pero me pareció un sitio muy agradable y la mejor comida japonesa que he probado nunca. Pero las vistas y la comida del Restaurante Garai me gustan mucho.

¿Dónde celebró el Goya?

En Madrid, en el mismo Hotel donde se celebraron los Goya. Pero hace unas semanas mis amigos me hicieron una fiesta sorpresa en mi bar favorito donde ceno con más frecuencia y tienen unos cócteles maravillosos, en el Txoria nuen maite de Durango.