Antes, con el boca a boca bastaba, ahora, además de comentar a nuestros amigos lo bien que estuvo la cena en aquel bar del Antiguo, o lo bien que sonaron Capsula en La Cripta, tenemos la opción de comentarlo por Internet. Y los comentarios sobre el espacio situado en el antiguo convento de las Hermanas Reparadoras, Convent Garden son más que positivos. Muchos destacan el particular ambiente y otros el trato. Lo cierto es que cuentan con múltiples espacios para disfrutar de propuestas gastronómicas, música en directo, eventos de diferente índole y con un hostal donde poder alojarse.

Imagínate que has pasado la noche viendo un concierto en la Cripta (bar y sala de conciertos del que más tarde hablaré), estás cansado y lo único que quieres hacer es descansar. Pues bien, tienes varias opciones, entre ellas, puedes visitar la azotea y descansar un rato mirando el atardecer donostiarra, por ejemplo. El espacio en las alturas de Convent Garden, acoge y organiza eventos como conciertos acústicos, presentaciones, cocktails, eventos privados y cualquier propuesta que se os pueda ocurrir. Centrándonos en el apartado musical, podemos decir que la idea de hacer un concierto en una azotea no es nuevo, pero sí mágico. Igual que lo hicieran los Beatles en su último concierto en el Apple Corps de Londres, artistas de la talla de Viva Suecia han dejado un rastro místico en la azotea del Convent.

Después de haber descansado un rato en la azotea y tras presenciar las vistas del lugar, te ha entrado hambre. Ahora es el momento de probar los platos del restaurante. Para encontrar el comedor solo tienes que tocar el timbre en calle Easo 20 y bajar las escaleras. Tienen diferentes menús, una carta atrevida, combinando lo de aquí y lo de más allí, con películas de fondo en sus pantallas mientras comes.

Has terminado de cenar, eres turista y no sabes dónde quedarte. Pues bien, Convent Garden también ofrece alojamiento para todo aquel que lo demande, y la oferta es amplia, ya que tienen hasta 214 camas. Si quieres reservar solo tienes que meterte en la página web de Convent Garden y pulsar en “A room in the city”, (una habitación en la ciudad). Llama la atención que toda la información sobre reservas, cuotas y habitaciones está en inglés, esto denota que el público objetivo al que se dirige el hostal turístico, es un público joven (muchas de las fotos que aparecen en su web, son de personas jóvenes) y de origen extranjero. El diseño es juvenil y moderno, y las opciones de alquiler de habitaciones varían dependiendo de las necesidades del usuario. Desde una habitación con 12 camas para aquellos viajeros que van en grupo, hasta la típica habitación doble para una pareja.

Todo se ve de diferente manera después de recuperar fuerzas y esta noche tienes cita con la Cripta. Si nunca has podido acudir a este recinto, hazlo, ya que es diferente de todas las salas en las que nunca has estado. Nada más entrar te vas a fijar en la amplia barra de bebidas, y su aspecto te va a llevar a otro lugar; las paredes y el techo son de piedra y parece que lo único que va a entrar o salir es el silencio. Pero no así, cuando los artistas suben al escenario deben sentirse como los curas que ejercen la misa, moviendo al rebaño a su antojo y gusto. No es demasiado grande, tiene un aforo para 232 personas y organizan conciertos, fiestas, teatro, danza y eventos variados. Lo más curioso del lugar, es que todavía mantiene un par de antiguos confesionarios (debemos recordar que el lugar era un convento hasta hace tres años) y el aura y el misticismo que se respiran cuando se apagan las luces son espectaculares. El público que se ha desplazado hasta la Cripta para presenciar conciertos, ha podido adorar a Los Espiritus, Capsula o Lukiek, entre otras muchas bandas.

Convent Garden, está ganándose poco a poco un hueco entre los lugares de ocio y de descanso donostiarras con una amplia oferta en diferentes disciplinas y artes. La cantidad de espacios interesantes y bien tratados que tiene, la ubicación, y la apuesta por lo local y lo de fuera están haciendo que la ciudadanía local y extranjera comience a fijar el edificio ubicado en la calle Easo 20 (se accede también por Manterola 15) como punto de encuentro en la ciudad de Donostia.