¿Puede haber algo más auténtico que viajar en un tren de vapor? El Museo Vasco del Ferrocarril, ubicado en la antigua estación del desaparecido Ferrocarril del Urola en Azpeitia, ofrece un viaje irrepetible de 10 kilómetros a través de paisajes espectaculares.

Dicen que el repetitivo y sibilante sonido del tren de vapor resulta ideal para relajar la mente. Si necesita desconectar, le presentamos un plan perfecto para estas vacaciones. Y, además, muy cerquita de casa. Y es que hace ya 20 años que circula por Urola una humeante locomotora, gracias a la recuperación del tramo Azpeitia-Lasao de la mano del Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren Mediante un trayecto de 10 kilómetros, este antiguo tren nos permite disfrutar de una de las formas más encantadoras de viajar.

Las manos, al carbón

Los que no se conformen con admirar el paisaje a través de la ventana como simples pasajeros, pueden ejercer nada menos que de fogoneros. Esta actividad consiste en efectuar las funciones propias del fogonero en la cabina de la locomotora de vapor, es decir, alimentar la caldera con carbón, siempre bajo la supervisión del personal del museo.

Una antigua estación

El abundante patrimonio ferroviario existente en Euskadi impulsó la creación de un museo especifico. Así, en el año 1992, se abría al público la primera fase del Museo Vasco del Ferrocarril, para cuya sede se eligió la antigua estación del desaparecido Ferrocarril del Urola en Azpeitia (1926-1986). Unas amplias instalaciones ubicadas en unos edificios de singular belleza, diseñados por el ilustre arquitecto D. Ramón Cortázar, ofreciendo el conjunto un entorno con gran sabor ferroviario.

Aquella primera fase dotaba al Museo de los servicios básicos: dos salas de exposiciones, salón de actos y biblioteca. Ese mismo año, se iniciaron las obras de la segunda fase que culminaron en 1994.

Actualmente, el Museo Vasco del Ferrocarril es considerado uno de los mejores de su género en Europa. Entre sus vehículos históricos, las personas visitantes pueden encontrar desde antiguas locomotoras de vapor, hasta tranvías, trolebuses y autobuses, la mayor parte de los mismos perfectamente restaurados y en orden de marcha.

Singulares colecciones

En la actualidad, el Museo Vasco del Ferrocarril expone la muestra fotográfica “1921-126, La construcción del Ferrocarril del Urola”, que reúne una colección de 36 fotografías a gran formato, la mayor parte de ellas inéditas, en las que se reflejaron diversas etapas de la construcción del Ferrocarril del Urola, en cuya estación central de Azpeitia se asienta el Museo Vasco del Ferrocarril de Euskotren.

Otras colecciones singulares como la de relojería, de uniformes ferroviarios o de máquina herramienta ofrecen al visitante una oportunidad única de viajar al pasado.

Desde el museo destacan especialmente “la inestimable ayuda, voluntaria y plenamente altruista, aportada por las personas integrantes de la Asociación de Amigos del Museo Vasco del Ferrocarril, ya que su colaboración hace viable la prestación del servicio de Trenes de Vapor del Valle del Urola, el principal activo del Museo y su principal elemento de atracción”.

APUNTA

Horario de salidas desde el Museo de Azpeitia del tren de vapor (hasta el 4 de noviembre):

  • Sábado: 12.30 y 18.00 horas.

  • Domingos y festivos: 12.30 horas.

  • En el mes de agosto, las circulaciones habituales de fin de semana se complementan con las de trenes históricos con tracción diésel, de martes a viernes, con salidas desde el Museo de Azpeitia a las 12.30 y 18.00 horas.

Horario de apertura del Museo Vasco del Ferrocarril (del 1 de julio al 31 de agosto)

  • De martes a sábado: 10.30-14.00 y 16.00-19.30 horas.

  • Domingos y festivos (excepto lunes): 10.30-14.00 horas.

Precio

Museo: 3 euros (2 euros por persona para grupos de más de 25 personas).

Tren de vapor+museo: 6 euros.

Para grupos

También es posible alquilar el tren histórico para grupos cualquier día del año, excepto lunes, por un importe de 450 euros. La capacidad máxima en dichas circulaciones es de 100 personas. Asimismo, es posible alquilar el tren histórico para rodajes y eventos, con tarifas adaptadas a la demanda.