Desde su apertura, Dabadaba ha conseguido colocarse entre las salas de referencia en Donostia gracias a su amplia oferta de actividades culturales

El pasado 28 de marzo se cumplieron cuatro años desde la inauguración de Dabadaba, la sala multiusos situada en el barrio de Egia que acoge casi cualquier tipo de actividad cultural que a uno se le venga a la mente. La antigua sala de billares Snooker se ha transformado en este tiempo en una de las salas de referencia en Donostia gracias a su amplia oferta, que intenta no dejar atrás a nadie en cuanto a gustos.

Álex López es uno de los seis socios (y amigos) fundadores del local, aunque también es conocido por sus proyectos musicales (Thee Brandy Hips, Kokoshca). Entre sus tareas como responsable de Dabadaba se encuentran la programación de conciertos y eventos y la comunicación de la sala. “La idea de fundar Dabadaba surge en una época en la que varios de nosotros estábamos en paro y sin muchas perspectivas de encontrar trabajo en el futuro próximo”, cuenta López. Tanto él como su grupo de amigos eran asiduos del Snooker e incluso antes de que cerrara sus puertas ya comentaban lo mucho que les gustaba la sala y la cantidad de eventos que podría albergar. “Cuando nos enteramos de que cerraba y de que el local se alquilaba no nos lo pensamos dos veces”, continúa el responsable. Y así, “con cuatro duros”, comenzaron a funcionar.

Las influencias musicales de López se reflejan en la sala entre un abanico completísimo de géneros musicales, aunque su principal criterio como programador de eventos es la calidad: “Queremos ofrecer cosas que tengan interés y que se salgan de lo obvio”. En la agenda del local es evidente que se da espacio a músicas de todo tipo, incluyendo géneros alternativos. “Coincidimos con un tiempo histórico de la música en el que todo se ha desparramado y todos los nichos se han roto, ya no hay casi nadie que escuche una sola cosa, un solo género. Por ello, tratamos de ser un reflejo de nuestro tiempo e intentamos ser fieles a la variedad de propuestas que existen”, explica López.

En Dabadaba no se ponen límites, desde el primer día su aspiración fue la de acercar a Donostia a grupos de todo el mundo y la de ocupar un espacio que no estaba del todo explotado en la ciudad. “Hay una cantidad de bandas internacionales girando por la zona en cualquier momento del año que a veces parece que no podemos llegar a todo. En ese sentido nunca nos pusimos barreras, pero hubo algunos momentos en los que dejamos atrás ciertos miedos”, comenta el programador de la sala, mencionando el concierto de Omar Souleyman del 7 de noviembre de 2015 como un punto de inflexión en la trayectoria del local. Aquel fue el primer concierto del Dabadaba que contaba con un caché potente y, aunque la ilusión estaba ahí, también había dudas. Así lo explica López: “Nos preguntábamos, ¿cuánto público puede venir a ver a Omar Souleyman en Donostia por quince euros? Y luego fue un llenazo. A veces parece que estamos haciendo pie para ver si la gente responde, pero casi siempre salen bien las cosas y hasta nosotros mismos nos sorprendemos”.

Pero no todo es música en Dabadaba, su oferta también se abre al microteatro, proyecciones de todo tipo, videocreación… Además, todos los primeros domingos de mes se organiza un mercadillo de segunda mano que ha recibido una fuerte acogida en Egia, para muchos ya es una tradición acudir.

En las próximas semanas la sala acogerá conciertos de los estadounidenses Black Lips (garaje-punk, 10 de mayo) y Waxahatchee (indie-rock, 4 de junio), entre muchos otros. Para los amantes de cualquier tipo de música, la agenda completa de la sala puede consultarse en la web dabadabass.com.