60. Ahí es nada. A esa edad se jubiló mi suegra, y ahora pienso en lo que nos queda a nosotros, los treintañeros, que en vista de lo famélica que está la hucha, tendremos que currar otros 60 años más. 60 fueron los años de la Guerra Fría, y medio siglo después, aquello no dista mucho del panorama actual en el que nos ha metido Trump, un presidente tan inverosímil como imprevisible. Dejando a un lado los asuntos diplomáticos, la década de los 60 tuvo que molar mucho con sus minis floreadas, y sus Beatles. Crecí escuchando Let it be, y me da esperanza cuando mi hija me dice que se la ponga en Spotify.

60 millones de kilómetros es la distancia desde la que una nave de la NASA ha conseguido fotografiar la Tierra, obteniendo una imagen única y espectacular. Una foto que viene muy bien para coger perspectiva, y dejar de mirarse el ombligo, sobre todo en plena era del selfie. 60 son también los minutos que tuvimos el equipo de Stylo para salir de una escape room. No os puedo adelantar mucho, solo deciros que durante esa hora nos mordimos las uñas intentando descifrar códigos, nos dimos algún susto, trabajamos en equipo, y sobre todo, nos reímos. Una experiencia muy recomendable, tanto que hemos decidido dedicarle un reportaje en este mismo número.

Y a estas alturas creo que va siendo hora de que explique el motivo por el cual me empeño en hablar de todo lo que tiene que ver con el 60. Pues bien, querido lector, han pasado ya 10 años desde que Stylo viera por primera vez la luz, y esta revista que tienes entre manos es nada menos que la número 60. Una cifra redonda que nos obliga a parar por un momento a mirar las portadas publicadas. Las ponemos unas al lado de las otras, y son tantas que no caben en una mesa. Llegados a este punto, es inevitable recordar a Ana Egaña, Ane Muñoz y Naiara Puertas, quienes tuvieron en su día la –enorme– responsabilidad de que todo saliera bien. Tres mujeres, a las que se une una servidora, que han puesto su energía e ilusión en este proyecto, y que han dejado en ella su impronta llegando a ser hoy la revista que es gracias a todas ellas, y por su puesto a todo el equipo –diseño, fotografía, comerciales–. Zorionak eta urte askotarako!