despiece 2Anécdota de quien esto escribe el año pasado en una boda en Sevilla. Además de ser una de las escasas invitadas que llevaba el pelo suelto con una simple diadema –y me sentí francamente fuera de lugar-, en el autobús que transportaba a los invitados un chico decía que gracias a la pamela de su novia podían sintonizar el Plus en casa. Ella ya no le volvió a hablar durante el resto del día. Yo solo pude besar a la chica, cuando me la presentaron, en una mejilla. Pero lo cierto es que ella no constituía una excepción, sino la norma que hace que las bodas por el sur sean un espectáculo especial. Y estaba francamente guapa.

Mientras tanto por estos lares van entrando, tímidamente, tocados algo más atrevidos que las muy austeras horquillas o diademas. ¿Cómo convertirse en la invitada perfecta sin estridencias? A continuación te presentamos algunas pautas, protocolarias y estéticas, para sacar el máximo partido a eso diferente que quieras ponerte en la cabeza para la próxima ocasión especial.

Pamelas, ¡ojo al horario! 

En la entrada de la pamela y de los tocados algo más generosos a nuestras sobrias bodas algo ha tenido que ver la cada vez mayor cantidad de bodas que se celebran a mediodía. Solo se pueden llevar pamelas en este tipo de enlaces y siempre con vestido corto. Aunque el tocado sirve también para las vespertinas, en este último caso es mejor que no sea muy grande. Sentido común: si una boda se celebra a las seis de la tarde, a su término no habrá sol del que resguardarse (que al fin y al cabo fue para lo que las pamelas se inventaron). Y si sueles tener problemas con los tacones, también atenta a lo que dice el protocolo acerca de las pamelas: no pueden quitarse en toda la boda, o al menos has de esperar a que los novios bailen el vals.

Tocado: la solución intermedia 

No vas a llevar mantilla, está claro, y tampoco te atreves con la pamela (no van bien para todas las caras ni para todas las alturas). Pero el tocado tampoco tiene por qué parecerte una extrañeza, te puede favorecer y mucho. Si tienes una maratoniana temporada de eventos, a menudo la solución, antes que por comprarte muchos vestidos, pasa por establecer variedad en los complementos, y aquí un tocado puede hacer que un mismo look varíe como de la noche al día. Para aportar un extra de halo místico y elegancia, recomendamos los tocados con rejilla.

Sin límite 

despiece 4El turbante no puede ser más cómodo, y con tu vestido lo mismo puedes convertirlo en el compañero ideal para un look hippie que para otro distinguido. Por otro lado, el perfecto maridaje entre tocado y pamela lo constituye el sombrero canotier, un clásico que no desdice en ninguna parte. En la foto, turbante de alta costura forrado en seda, color aguamarina, adornado con cristal de Swarovski y perlas doradas de Davidi Dú (Instagram: @davidi_du)