Laguna_Negra_de_UrbiónSi quieres escapar de la tendencia a la masificación, olvidarte de todo, comer bien encima hacer todo ello por un módico precio, la provincia de Soria es el lugar para pasar un fin de semana combinando naturaleza y rutas históricas

Piérdete en el medievo por Calatañazor. “En Calatañazor perdió Almanzor el tambor”. Así reza la leyenda que afirma que el ejército de los califas sufrió una de sus más duras de rotas en esta villa que no ha perdido un ápice de su rusticidad, con sus calles empedradas y algunos edificios semiderruídos. Su emblema es su castillo, datado entre los siglos XIV y XV, aunque se sabe por la mampostería que su base proviene de una época árabe anterior.

Pasea por los alrededores de la Laguna Negra. Situada en el Parque Natural de la Laguna de Urbión, parece un pozo encajado entre paredes de granito. Su atmósfera rodeada de pinares y hayedos que adquieren colores pardos en otoño y que amanece nevada en el invierno soriano, es el paisaje idóneo para dar un paseo lleno de tranquilidad. Machado la hizo famosa en uno de sus poemas.

Visita la ermita de San Saturio en la ciudad de Soria. Se ubica en un emplazamiento espectacular, enclavada en roca, lo cualmedinaceli hace que el acceso a la misma se produzca a través de una cueva. No te olvides de mirar al techo y contemplar sus magníficos frescos y recréate en su retablo barroco. Además, desde sus balcones podrás divisar unas fantásticas panorámicas del río Duero.

Recibe una clase de historia al aire libre en Medinaceli. Imperdibles su arco romano y su plaza mayor, dos de los elementos que han catapultado a este pueblo como Bien de Interés Cultural una vez superados los problemas que la despoblación originó en términos de conservación del patrimonio. La huella árabe también está muy presente en esta localidad, y destaca el arco mahometano que queda en pie como único retazo de la antigua muralla.