Desde que el actual presidente norteamericano perdió su invitación a los premios Oscar en 2012, cada año ofrece al mundo sus mejores comentarios cinematográficos en la fecha indicada. Hasta este año…

Hollywood siempre ha sido una especie de segundo hogar para Donald Trump, el lugar idóneo para codearse con lo mejorcito de la escena cinematográfica norteamericana. Aunque hasta el año 2011 la presencia de Trump en los Oscar fue algo relativamente habitual, a partir del 2012 dejaron de enviarle invitaciones. Y saltó a Internet.

Desde entonces Twitter se ha convertido en su campo de batalla personal. En 2012 se metió con la revista Vanity Fair, a la que acusó de ser tan aburrida como su fiesta en los Oscar, y con Sacha Baron Cohen, “un idiota que debería haber recibido una paliza del guardaespaldas”. En 2013 sus víctimas fueron la película Django Desencadenado, “la película más racista” y el propio evento, al que consideró mediocre.  Ellen Degeneres, la presentadora de la gala de 2014, le pareció una conductora nefasta y sin gracia. Y cuatro meses antes de presentar su candidatura en 2015, comentó que “los Oscar son una broma, como nuestro presidente”, refiriéndose a Obama. Trump tiene para todos.

Jimmy Kimmel

Pero este año ha sido distinto. En su recién estrenada condición de presidente nadie podría haber evitado que Trump se presentara en los Oscar y, sin embargo, decidió no acudir. Lo cierto es que si con ello esperaba evitar la avalancha de críticas tomó una decisión más que acertada. Jimmy Kimmel, el presentador del evento este año, hizo varias referencias a Trump a lo largo de la noche. Kimmel abrió la gala diciendo que “la ven más 250 países que ahora mismo nos odian”. Más tarde, le preguntó a Meryl Streep si llevaba un vestido de Ivanka Trump. Aunque, sin duda, el momento que culminó la noche del humorista fue en el que envió un mensaje a la cuenta real de Trump en Twitter preguntándole si estaba despierto. En menos de 20 minutos el mensaje recibió más de 200.000 retuits, un fenómeno viral al que el presidente supo (o quiso) responder.